viernes, 21 de mayo de 2010

CRISIS GLOBAL SIN DIAGNÓSTICO

En medio de esta crisis global, todo el mundo discute sobre cuales han de ser las medidas de ajuste para "meter en caja" a las crisis producidas por los desbordados déficit fiscales en los distintos países.
Unas crisis que antes eran exclusivas de los países periféricos (especialmente de asia y america latina) pero que poco a poco han ido avanzando desde la periferia hacia el centro, afectando a las principales economías del mundo, como Europa y USA.

Evidentemente estos problemas comenzaron a manifestarse en los sectores financieros y especulativos, pero luego se han extendido hacia las economías reales.

Veo que se habla mucho de los síntomas de la enfermedad y de los posibles remedios, pero nada o casi nada del origen de la misma. Y si no conocemos el origen de la enfermedad, dificilmente podremos encontrar los remedios adecuados.

En este punto pregunto a los "hombres sabios" (yo tengo mis certezas) si la "deslocalización", es decir; el continuo fluir de actividades productivas desde los países otrora industrializados hacia los "paraisos fiscales-productivos" implantados en países del tercer mundo, no tendrá "algo que ver" en esta crisis.

Me pregunto como podrán los países otrora industrializados solventar sus economías y ese "estado benefactor" envidiado por el resto del mundo, si todas las actividades productivas se re-localizan fuera de sus fronteras. Si no se produce tampoco se exporta, entonces, ¿como se equilibran las cuentas de resultado entre los ingresos y los egresos?

Este esquema internacional llamado "globalización económica" es muy provechoso para las empresas de capital multinacional, pero es desastoso para los países, y creo que ha llegado la hora de acabar con él. Y si no lo hacen las clases dirigentes, entonces deberán hacerlo los pueblos, que son los primeros y principales afectados por este sistema intrínsicamente perverso.

Si las clases dirigentes son incapaces de establecer un sistema de eficientes controles a la libre circulación de bienes, servicios y capitales por el mundo, entonces los pueblos deberán encargarse de boicotear a esos productos, servicios, empresas y capitales "golondrinas", no consumiendo lo que producen. Ya veremos cuanto tiempo pueden soportar las empresas de capital multinacional, un boicot tan globalizado como ellos mismos.

A llegado la hora de que todos los pueblos del mundo comiencen a luchar masivamente contra estos "grandes hermanos" internacionales, recurriendo a nuevas herramientas (porque la situación también lo es) en principio desde el papel de simples consumidores, al que pretenden reducirnos las grandes empresas de capital multinacional.

En algunos países hace ya tiempo que han comenzado a gestarse movimientos en ese sentido, pero ahora es el momento de profundizarlos y extenderlos a la mayor cantidad posible de países, para que esta desigual lucha comience a rendir frutos.

Creo que estas grandes empresas de capital multinacional son gigantes con pies de barro, muy poderosas para manipular distintos factores de poder (incluyendo a los gobiernos de muchos paises) pero incapaces de resistir un boicot globalizado contra esos bienes y servicios que producen en condiciones indignas para el ser humano.

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